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Los lunares y el caracter en el cuerpo (mujer)y (hombre)

 

¿Por qué tenemos lunares en el cuerpo?

¿Quién no tiene algún lunar en alguna parte del cuerpo?

En efecto, estas pequeñas manchas que aparecen sobre la piel o que llevan ahí desde que nacimos, son de lo más corriente, e incluso, en ocasiones, han llegado a hacer de algunas actrices y modelos, un verdadero icono de belleza.


No obstante, los lunares también pueden ser muy antiestéticos, por lo que muchas personas deciden eliminarlos. También, hay que tener en cuenta que deben ser revisados periódicamente para descartar cualquier problema de salud.

Un lunar es una pequeña zona de nuestra piel que está ligeramente oscurecida, normalmente, de forma circular.

Esto es el resultado de una agrupación de células pigmentadas llamadas nevus o melanocitos. Aunque pueden ser de diversos tamaños e incluso colores, los lunares se caracterizan por ser de nacimiento o ir apareciendo con el paso del tiempo.

Aquellos que se van adquiriendo con la edad, suelen aparecer sobre todo en la pubertad, como parte del desarrollo del adolescente, pero también, pueden ser consecuencia de algunos factores externos como “la exposición al sol o la toma de determinados fármacos.

Durante el desarrollo embrionario se distribuyen por la piel las células que después del parto producirán

 

 

Aunque la mayoría de los lunares son benignos, es mejor estar alerta por si se presenta uno canceroso. Entre otras señales deben tenerse en cuenta estas y llevar a la revisión médica si se presenta una mitad de distinto tamaño que la otra, su borde es irregular, ha cambiado de color o de tamaño, mide más de seis milímetros de diámetro (el tamaño de la goma de borrar del extremo de un lápiz), sangra o produce comezón.

Tal como dijo cierto doctor: “Los [lunares] que requieren una mayor vigilancia son los que se poseen desde el nacimiento, y los que aparecen en las palmas de las manos o en las plantas de los pies”.

INTERPRETACION DE LOS LUNARES EN NUESTRO CUERPO

Los lunares redondos revelan lo bueno en la gente; los oblongos, una porción modesta de riqueza adquirida; los angulares representan tanto buenas como malas características.
Lunares de color claro son considerados como los más favorables; los negros, predicen muchas dificultades antes de que se alcancen resultados favorables.
La significación de los lunares por su ubicación es la siguiente:

Axila
Bajo el brazo izquierdo, los primeros años son de lucha pero con amplia remuneración, aun riqueza que hará muy felices los años posteriores. Bajo el brazo derecho, vigilancia constante por bienestar y seguridad deben prevalecer.

Barbilla
Muchas personas tienen un lunar en la barbilla. A la derecha o la izquierda, designa a gente con envidiables características. Son personas de afable y generosa disposición. Son trabajadores conscientes, gustan de viajar y conocer los hábitos y costumbres de otros pueblos en distantes países. Son ciudadanos capaces, responsables, dispuestos a aceptar responsabilidades por su familia y su país.

Brazos
Indica relaciones conyugales felices, personas industriosas y corteses. Un hombre, tendrá que realizar muchas batallas si el lunar está cerca del codo. También puede ser viudo a edad temprana. Una mujer, las mismas características pero sus problemas estarán en sus ocupaciones.

Cadera
Un lunar en cualquier parte de las caderas excepto las nalgas indica contentamiento, fortaleza e ingeniosidad como atributos sobresalientes que equilibran una naturaleza excesivamente amorosa.

Ceja
Sobre la ceja derecha, el lunar significa perseverancia, una vida muy activa y exitosa en todo: negocios, hogar y familia. Sobre la izquierda, lo contrarío. Desilusiones debidas a egoísmo e indolencia. Sólo un máximo de esfuerzo podrá evitar la pobreza.

Codo
Un lunar en el codo expresa un tremendo deseo de viajar. También, incertidumbre. Usualmente, talento relacionado con una o más artes, capacidad de ganar una fortuna pero rara vez teniendo la urgencia de trabajar por ella.

Cuello
Un lunar en el cuello expresa buena fortuna, si está al frente. Detrás, indica necesidad de practicar la frugalidad.

Dedo
Un lunar en cualquier dedo indica mala fe, inclinación a la exageración debida a inhabilidad para enfrentarse a las durezas que tengan que ser confrontadas.

Empeine
Un lunar en el empeine señala una naturaleza pendenciera, a menudo hosca. Generalmente, también interés en el atletismo.

Espalda
Un lunar en la espalda advierte de reunir todos los he¬chos antes de entrar en cualesquiera clase de negociaciones.

Frente
Un lunar en medio de la frente predice honores, riqueza, amor y una familia feliz y distinguida. En la derecha o la izquierda de la frente, las clasificaciones de los lunares son iguales a las de las cejas.

Hombro
Un lunar en un hombro indica una naturaleza generalmente inquieta, necesidad de viajar para sentirse satisfecho con el medio ambiente familiar. En el hombro derecho indica prudencia, discreción, un buen cónyuge, un individuo muy industrioso. En el hombro izquierdo, indica que la persona está satisfecha con cualquier posición en la vida, tanto en el trabajo como social.

Ingle
A pesar de la prosperidad, un lunar en la ingle augura mala salud. Del lado izquierdo, fragilidad sin mucha prosperidad.

Labios
Un lunar en los labios indica una naturaleza benévola, que lucha siempre por mejores condiciones.

Mano
Un lunar en la mano indica abundancia en casi todo: salud, riqueza y felicidad. Usualmente, quien lo tiene es muy talentoso.

Mejilla
Un lunar en la mejilla indica a una persona seria, estudiosa, casi solemne, que tiene un punto de viste moderado acerca de casi cualquier teoría sobre la vida, la religión y la política y que no necesita de riqueza para ser feliz.

Muñeca
Un lunar en la muñeca significa frugalidad, ingenio, coflfiabd. En un hombre, la posibilidad de dos matrimonios. Si hay Junares gemelos, uno en una muñeca y otro en la otra, en sitios iguales de ellas, esto se llama "la dualidad de Géminis". La persona tjene una naturaleza doble. Esto es igual a todos los lunares duales, no importa dónde estén: brazos, piernas, mejillas, etc. Dos lunares jado a lado se dice que indican dos amores.

Nalgas
Lunares en las nalgas indican que la persona no es muy ambiciosa, es inclinada a aceptar cualquier modo de vida, incluso la pobreza.

Nariz
Un lunar en la nariz indica inesperada buena fortuna, si está en el frente. En un lado, indica temperamento irracional. En otro sitio, necesidad de practicar la frugalidad

Ojos
Un lunar en un ojo indica que la pobreza oscurecerá un extraordinario talento. Si está en la esquina externa del ojo, indica a una persona honesta, recta, confiable, pero que necesita amor y admiración para vencer en la lucha por la vida.

Ombligo
En un hombre, un lunar en el ombligo indica buena suerte. En una mujer, deseo de tener muchos hijos.

Orejas
Un lunar en las orejas es raro, pero quien lo tenga hallará riquezas más allá de sus expectaciones.

Pecho
Un lunar en el pecho, en general, indica una naturaleza pendenciera, dada a arrebatos de cólera. También, una disposición perezosa, a veces inestable. La falta de ambición puede resultar en una vida oscura.

Pezón
Un lunar en un pezón, en un hombre, significa que es inconstante y deseoso de muchos amores. En una mujer, que siempre lucha por posición social.

Pie
Un lunar en el pie indica que la persona se inclina a una preocupación parecida a la melancolía. Prefiere una vida sedentaria, pero necesita realmente una cantidad equilibrada de actividad para mantenerse sana.

Piernas-
El lunar en la pierna significa muchas dificultades en los primeros años pero capacidad de vencerlas con el esfuerzo. Pero jos recursos no deben ser disipados. La persona debe evitar toda inclinación a la indolencia.

Rodilla
Un lunar en la rodilla derecha indica una disposición amistosa, amable, a un individuo amante, deseoso de un hogar y vida de familia. En la rodilla izquierda indica a una persona extravagante e inconsistente, pero con gran inteligencia para los negocios.

Senos
Un lunar en el seno derecho indica que la indolencia e intemperancia pueden destruir la felicidad propia y de la hay necesidad de tener fuerza de voluntad y disciplina propia gozar del amor y de la alegría de los hijos que se tengan. En el izquierdo, indica a una persona activa, enérgica, capaz de trarse en la adquisición de riquezas y propiedades.

Talón
Un lunar en el talón señala a una persona muy activa tal y físicamente. Tendrá habilidad
Tendrá habilidad para acumular fortuna inclina a eso, pero hará enemigos que lo molestarán todo el

Tobillo
En un hombre, un lunar en el tobillo indica una nal miedosa. En una mujer, un sentido del humor, valor, compartir amor y posesiones terrenales con otros.

Vientre
Un lunar en el vientre expresa tendencia a comer abundantemente y beber demasiado, mantener buen control nómico. Debe seleccionar un cónyuge de temperamento sereno don de la comprensión.

 

 

 

Los lunares y el carácter

 

¿Qué es un lunar?

El lunar es un nevo, voz que procede de naevus, término latino cuyo origen sigue sin conocerse y que significa «mancha en el cuerpo, verruga». Se utilizaba tanto para designar las pecas como los lunares. Algunos nevos son consecuencia de una malformación en la piel de origen embrionario. Se distinguen los nevos pigmentarios, que aparecen en forma de pecas, y los nevos con relieve llamados lunares.

Distinguimos igualmente los nevos vasculares, considerados a menudo como tumores cutáneos benignos, de aspecto más o menos brillante, marrones o rojos, llamados angiomas.

Otros son nevos muertos o simples, debidos a la pigmentación de la piel, secos y de color más pálido, que se confunden a menudo con la epidermis. Éstos son los primeros que tendrá en cuenta la metoposcopia. Si, a partir de este fenómeno corporal natural, los hombres de la Antigüedad crearon un modo de adivinación era porque vieron una relación entre el cielo y el hombre, el universo y el cuerpo, las estrellas y los lunares.

La palabra lunar es un derivado de «luna», y ya era utilizada en castellano con anterioridad al s. XIV. Por comparación con la luna llena, pasó a designar ciertas manchas de la piel más o menos redondas. También en aquel tiempo, algunos astrólogos suponían que los lunares eran debidos al influjo de la luna sobre el niño en el vientre materno.

El lunar designa un atractivo que concede encanto y seducción y, a la vez, es una fuerza mágica que corresponde a un elemento de la personalidad, de donde podemos obtener un significado a partir de su emplazamiento. En base a este principio se creó la metoposcopia.

 

Los lunares en el rostro de la mujer

De la misma manera que podemos descifrar los signos inscritos en el cielo o revelados por ciertos fenómenos naturales, podemos también leer como un libro abierto nuestro rostro, nuestro cuerpo, nuestras palmas de las manos, nuestras plantas de los pies, así como nuestras actitudes, gestos y forma de caminar. Todo lo que somos se trasluce en el menor de nuestros rasgos y comportamiento. Si supiésemos utilizar estas técnicas ancestrales conscientemente, a buen seguro que no nos dejaríamos engañar tan fácilmente por nosotros mismos y por los demás. Así, por ejemplo, sabríamos distinguir de un vistazo la impostura y la incoherencia que prevalecen en muchas campañas publicitarias, donde un producto de consumo se asocia a una persona de una belleza plástica innegable, pero cuyos rasgos denotan una indiferencia, desinterés, e incluso desprecio por el producto que ella misma presenta. Entre todas las técnicas empíricas que se refieren a observaciones minuciosas y seculares, la metoposcopia (o adivinación mediante los lunares) es una de las más antiguas y metódicas que existen. Se utilizaba en Mesopotamia, Egipto y China, luego, como muchas de las artes adivinatorias y prácticas esotéricas, recuperó su interés en el Renacimiento. He aquí algunas de las lecciones que pueden sacarse de este arte adivinatorio, sin duda una de las fuentes de inspiración de la morfopsicología moderna.

 

Los lunares en el rostro

 

Cada una de las zonas del rostro tienen un significado particular, tanto en lo que se refiere a la caracterología y al comportamiento como al destino de la persona.

En el rostro de la mujer, hemos seleccionado 30 de ellos que nos han parecido dignos de interés. Evidentemente, según la dimensión del lunar, la adivinación atribuida a su presencia en una u otra zona será más o menos evidente.

Así, consultando el mapa de tu rostro, deberás matizar las informaciones que revela, es decir, dar tu propia interpretación.

Además, el número de lunares que cubren tu rostro aportarán informaciones complementarias o contradictorias. Anota pues estas informaciones y haz una hábil síntesis.

 

Interpretación de los lunares en el rostro de la mujer

En la frente

 

• A la izquierda: profundo apego a la madre, gran feminidad y sentimiento de rivalidad femenina.

• A la derecha: gran amor por el padre, carácter firme y necesidad de admirar al hombre amado.

• En la raíz del cabello: fuerte influencia del medio familiar, profundo arraigo hacia sus padres, dificultad de separarse de ellos y afirmar su independencia.

• En el medio: carácter inestable, vacilación, comportamiento indeciso, dificultades ante las decisiones de la vida.

• Arriba a la izquierda: fuerte deseo de ser amada y admirada.

• Sobre la ceja izquierda: vida interior intensa, naturaleza soñadora, gran imaginación.

• Sobre la ceja derecha: gran capacidad de discernimiento, lucidez, realismo, juicios objetivos.

• Entre las cejas: dotes de clarividencia, tendencia a sublimar los sentimientos, grandes aspiraciones.

 

Alrededor de los ojos

 

• Sobre el ojo izquierdo: ingenuidad, tendencia a refugiarse en los sueños, falta de realismo y espíritu práctico.

• Sobre el ojo derecho: aumento de lucidez que le hace demasiado realista, pesimista y puntillosa.

• Junto al ojo izquierdo: naturaleza sumisa, pasiva, indecisa, a menudo decepcionada de sus relaciones con los hombres.

• Junto al ojo derecho: visible y desarrollada feminidad, buenas relaciones con el sexo opuesto.

• Bajo el ojo izquierdo: falta de equilibrio interior, dificultades y decepciones en las relaciones de amistad.

• Bajo el ojo derecho: sentimientos equilibrados, relaciones serenas, agradables, gran sociabilidad.

 

Sobre la nariz

 

• En la base de la nariz: tendencia a alimentar ideas fijas y rencores, falta de generosidad, de flexibilidad, de comprensión.

• En la ventana izquierda de la nariz o al lado: prodigalidad y nefasta tendencia a vivir por encima de sus posibilidades.

• En la ventana derecha de la nariz o al lado: sensatez, prudencia, previsión, necesidad de sentirse segura a nivel material.

 

En las mejillas

 

• En la mejilla izquierda: tendencia a fiarse de las apariencias, carácter superficial y vanidoso.

• En la mejilla derecha: modestia, reserva, obsequiosidad, carácter dulce.

En las orejas

• En el borde de la oreja izquierda, arriba: carácter generoso, simpático, naturaleza comunicativa.

• En el borde de la oreja derecha, arriba: de naturaleza tímida, orgullosa, susceptible y suspicaz, desconfiada.

• En el extremo de la oreja izquierda o al lado: personalidad fuerte, buen sistema de autodefensa y buena salud.

• En el extremo de la oreja derecha o arriba: carácter frágil, influenciable, sistema inmunitario débil.

• En el agujero de la oreja izquierda: suerte, protección providencial, dotes artísticas.

• En el agujero de la oreja derecha: poder de concentración, disponibilidad, don de saber escuchar y prestar atención a los demás.

• Encima o debajo del lóbulo de la oreja izquierda: gusto por los misterios, secretos, enigmas y la soledad.

• Encima o debajo del lóbulo de la oreja derecha: naturaleza que tiende a la simulación o carácter cambiante, lunático.

 

Alrededor de la boca

 

• Entre la nariz y la boca: carácter brillante, éxito, prestigio, cumplimiento de sus ambiciones.

• En el labio superior: gran dulzura, templanza y moderación.

• En el labio inferior: gran sensualidad, glotonería, tendencia al abandono y la pereza.

 

Los lunares en el cuerpo de la mujer

En el cuerpo de la mujer, igual que en su rostro, la posición de cada uno de los lunares posee un significado concreto.

 

En la parte frontal del cuerpo

 

• En el hombro derecho: una mujer de carácter seguro, un puntal real para los suyos.

• En el hombro izquierdo: mujer de corazón, que tiene necesidad de apoyo, afecto, confianza.

• Bajo la clavícula derecha: sociabilidad, nunca totalmente desinteresada.

• Bajo la clavícula izquierda: naturaleza introvertida, en espera de mostrarse más sociable y abrirse a los demás.

• En el seno derecho: gran sensualidad, tendencia a la pereza o a la dejadez.

• En el seno izquierdo: gran necesidad de amor, ternura y afecto recíprocos.

• Entre los senos: felicidad en la unión, naturaleza expresiva y simpática.

• Entre los senos y el ombligo: gran poder de seducción;

• En torno al ombligo: vida amorosa y afectiva feliz.

• En el codo derecho: tendencia a la charla, dificultad para estarse callada.

• En la sangría del brazo derecho: mujer llena de encanto, pero de carácter infantil.

• En la muñeca derecha: tendencia a actuar a su antojo, a la intransigencia y a la obstinación.

• En la muñeca izquierda: dificultades familiares, problemas de relación con miembros de su familia.

• En la mano izquierda: gran habilidad manual y muy buenos reflejos intelectuales.

• En la mano derecha: sutil capacidad de adaptación y seducción que le permite zafar de las dificultades.

• Sobre el muslo derecho: impaciencia, nerviosismo, ansiedad.

• Sobre el muslo izquierdo: carácter reservado, paciente, delicado, comprensivo y bueno.

• En el pliegue de la ingle derecha: fuerte sensualidad, temperamento ardiente y apasionado.

• En el pliegue de la ingle izquierda: naturaleza dulce, afectuosa, fiel, posesiva.

• Cerca del pubis: igual interpretación que para el pliegue de la ingle derecha.

• En el muslo derecho: mujer de carácter determinado, entregada, simpática.

• En el muslo izquierdo: tendencia a la dispersión, a malgastar sus fuerzas o indecisa.

• En la rodilla derecha: modestia, humildad, mujer de carácter servicial.

• En la rodilla izquierda: consciente de su valor, sus cualidades, necesidad de reconocimiento y consideración.

• En la espinilla derecha: fuerte tendencia a no saber frenar sus impulsos, impaciente, nerviosa.

• En la espinilla izquierda: incertidumbres, dificultad para elegir o tomar decisiones e implicarse.

• En la zona interior del tobillo derecho: fuertes tensiones emocionales que puede llegar a controlar.

• En la zona interior del tobillo izquierdo: fuertes tensiones emocionales incontrolables.

• En el pie derecho: desidia, glotonería, exceso, sensualidad desenfrenada.

• En el pie izquierdo: gusto por los placeres refinados y tendencia a idealizar sus sentimientos.

 

En la parte posterior del cuerpo

 

• En la base de la nuca: carácter influenciable, vanidad, inconstancia.

• En el hombro derecho: carácter recto, fiable, sentido del deber, conciencia profesional, amor a la justicia.

• En el hombro izquierdo: carácter inestable, indomable, indisciplinado, imprevisible, impulsivo.

• Bajo el omóplato derecho: naturaleza amable, sociable, simpática, conciliadora, sabe obtener lo que desea con habilidad.

• Bajo el omóplato izquierdo: amabilidad aparente que esconde un carácter intolerante, intransigente y calculador.

• Entre los omóplatos: complejo de virilidad, gusto por la lucha y enfrenta-miento, carácter arisco, a la defensiva.

• En medio de la espalda: carácter enérgico, espíritu penetrante, pero al mismo tiempo tendencia a dispersarse o falta de perseverancia.

• En la zona interior de la muñeca derecha: naturaleza fundamentalmente buena y comprensiva, atenta a los demás, llena de sabiduría.

• En la zona interior de la muñeca izquierda: naturaleza impresionable, falta de dominio de sí misma, no sabe decir que no.

• En la palma de la mano derecha: mujer hábil, capaz de procurarse todo lo que necesita, de satisfacer sus deseos, de obtener de otros lo que le interesa.

• En la palma de la mano izquierda: gran ingenuidad, tendencia a dejarse engañar, a fiarse demasiado de las apariencias.

• En el coxis: carácter puntilloso, falta de generosidad.

• En la nalga derecha: mujer atractiva, con una mágica sensualidad, que ejerce fascinación en los hombres, provista de cierto magnetismo.

• En la nalga izquierda: mujer de carácter equilibrado, de sentimientos estables y profundos, llena de buen sentido y naturalidad.

• En la parte superior del muslo derecho: inhibiciones, fuerte sensualidad escondida que le puede conducir en ciertas ocasiones, a excesos.

• En la parte superior del muslo izquierdo: tendencia a subestimarse, a anularse, a recogerse en sí misma.

• En la corva derecha: carácter indeciso, temperamento fiable, falta de energía y de tacto.

• En la corva izquierda: tendencia a alimentar el complejo de ser mirado con malos ojos, falta de discernimiento en la elección de la pareja.

• En la pantorrilla derecha: suerte en las transacciones financieras y asuntos de dinero.

• En la pantorrilla izquierda: tendencia a vivir por encima de sus posibilidades, a la prodigalidad, al despilfarro.

• En el talón derecho: mujer que sabe forzar la suerte y el destino, que obtiene todo lo que quiere gracias a su voluntad.

• En el talón izquierdo: mujer que sabe lo que quiere pero que tiene necesidad de la ayuda y la aprobación de los demás para obtenerlo.

 

Los lunares en el rostro del hombre

Los lunares tienen significados distintos según estén en el rostro de una mujer o en el de un hombre.

En la mujer, la sensibilidad, revelada en astrología por la posición de la Luna en la carta astral, se exterioriza, mientras que la voluntad, indicada por la situación del Sol, se interioriza. En el hombre es a la inversa. Al menos es así como se presentan las cosas habitualmente. Sin embargo sabemos que, tanto en la vida como en la naturaleza, nada es totalmente blanco o absolutamente negro, sino que todo es mucho más sutil y matizado. Así pues, puede suceder que una mujer tenga la parte de voluntad muy fuerte, más fuerte que su sensibilidad natural, a veces incluso más que la de un hombre.

Y, a la inversa, ciertos hombres poseen una intensa sensibilidad que merma, filtra, modera, transforma o inhibe su voluntad, según los casos. Evidentemente, estamos en condiciones de leer, comprender e integrar estas características específicas en la interpretación de una carta astral.

Sin embargo, existen otros medios de hacerlo, como por ejemplo la metoposcopia. Se trata ciertamente de un código mucho menos elaborado que el de los símbolos astrológicos, un arte adivinatorio que ofrece menos posibilidades de interpretación que una carta astral, pero se basa en el mismo principio analógico y, sobre todo, nos permite comprender cómo se estableció el sistema original de interpretación de los astros y los signos del zodíaco que, en un principio, se inspiró en la «ciencia» de los presagios utilizada en las civilizaciones antiguas.

Interpretación de los lunares en el rostro del hombre

En la frente

 

• En la parte izquierda de la frente: fuerte unión o gran identificación con el padre.

• En la parte derecha de la frente: profunda unión con su madre o con el papel predominante que ésta jugó y su notable influencia.

• En la sien izquierda: tendencia a idealizar sus sentimientos, búsqueda del absoluto o desequilibrio afectivo.

• En la sien derecha: frialdad, indiferencia ante los sentimientos.

• En lo alto y en medio de la frente, bajo la raíz de los cabellos: reivindicación de independencia, espíritu de rebeldía, indisciplina, lo que se conoce comúnmente como «cabezón».

• En medio de la frente: lucidez, gran facultad de discernimiento, espíritu penetrante, que se muestra exigente y puntilloso con los demás.

 

Alrededor de los ojos

 

• Sobre el ojo izquierdo: distracción, falta de concentración, desatención y también deficiencia en el ojo izquierdo.

• Sobre el ojo derecho: gran capacidad de concentración, vista aguda, pero también, paradójicamente, ojo derecho frágil.

• Entre las cejas: clarividencia o lucidez, buena vista, facilidad de comprensión y de asimilación, aceptación, éxito obtenido gracias a sus cualidades.

• Cerca del ojo izquierdo: sentimientos inconstantes, incertidumbre afectiva, dificultad para amar.

• Cerca del ojo derecho: debilidad, carácter influen-ciable, dudoso, indeciso, falta de lealtad o fidelidad.

• Encima o sobre el párpado del ojo izquierdo: ausencia de espíritu familiar, desapego de su medio natural o decepciones debidas a sus padres.

• Encima o sobre el párpado del ojo derecho: profundo apego a su familia, su pasado, sus raíces, respeto a los padres, gusto pronunciado por todo lo que es antiguo.

 

En la nariz

 

• En la ventana izquierda o al lado: naturaleza malgastadora y dispendiosa, fuerte tendencia a vivir por encima de sus posibilidades.

• En la ventana derecha o al lado: sentido innato del ahorro y la gestión prudente de sus bienes.

• En la punta de la nariz: fuerte sensualidad, temperamento ardiente, gran necesidad de una fusión carnal y sentimental desbordante, pero también tendencia a dejarse llevar por sus deseos o amores.

 

En las mejillas

 

• En la mejilla izquierda: cambios voluntarios en la existencia que siempre serán un factor de evolución, y facultad innata para reponerse, salirse con la suya, sean cuales sean las circunstancias.

• En la mejilla derecha: destino irregular, inestabilidad en la actividad profesional, cambios importantes durante su vida en este campo.

• En el pómulo izquierdo: orgullo, presunción, tendencia a sobrestimar los medios de que dispone o sus capacidades, o incluso ausencia de conciencia y conocimiento de sí mismo.

• En el pómulo derecho: falta de confianza en sí mismo, tendencia a subestimar a los demás, carácter pesimista o fatalista, además de no ser objetivo consigo mismo.

 

En las orejas

 

• Cerca de la oreja izquierda o detrás: falta de escrúpulos, determinación secreta, segundas intenciones.

• Cerca de la oreja derecha o detrás: auténtica suerte y arte de saber disimular para conseguir sus objetivos, sobre todo si el lunar se encuentra tras la oreja.

 

Alrededor de la boca

 

• Sobre el labio superior: ausencia de timidez, tendencia a la charla, vida social inestable, a menudo decepcionante a causa de la falta de discreción.

• Bajo el labio inferior: carácter ingenuo, jovial, buen chico, pero es fácil tomarle el pelo o engañarle.

• En el extremo o en medio de la barbilla: carácter tozudo, rigidez intelectual y moral, pero también con una determinación más débil de lo que aparenta.

 

Interpretación de los lunares en el rostro del hombre

En la frente

 

• En la parte izquierda de la frente: fuerte unión o gran identificación con el padre.

• En la parte derecha de la frente: profunda unión con su madre o con el papel predominante que ésta jugó y su notable influencia.

• En la sien izquierda: tendencia a idealizar sus sentimientos, búsqueda del absoluto o desequilibrio afectivo.

• En la sien derecha: frialdad, indiferencia ante los sentimientos.

• En lo alto y en medio de la frente, bajo la raíz de los cabellos: reivindicación de independencia, espíritu de rebeldía, indisciplina, lo que se conoce comúnmente como «cabezón».

• En medio de la frente: lucidez, gran facultad de discernimiento, espíritu penetrante, que se muestra exigente y puntilloso con los demás.

 

Alrededor de los ojos

 

• Sobre el ojo izquierdo: distracción, falta de concentración, desatención y también deficiencia en el ojo izquierdo.

• Sobre el ojo derecho: gran capacidad de concentración, vista aguda, pero también, paradójicamente, ojo derecho frágil.

• Entre las cejas: clarividencia o lucidez, buena vista, facilidad de comprensión y de asimilación, aceptación, éxito obtenido gracias a sus cualidades.

• Cerca del ojo izquierdo: sentimientos inconstantes, incertidumbre afectiva, dificultad para amar.

• Cerca del ojo derecho: debilidad, carácter influen-ciable, dudoso, indeciso, falta de lealtad o fidelidad.

• Encima o sobre el párpado del ojo izquierdo: ausencia de espíritu familiar, desapego de su medio natural o decepciones debidas a sus padres.

• Encima o sobre el párpado del ojo derecho: profundo apego a su familia, su pasado, sus raíces, respeto a los padres, gusto pronunciado por todo lo que es antiguo.

 

En la nariz

 

• En la ventana izquierda o al lado: naturaleza malgastadora y dispendiosa, fuerte tendencia a vivir por encima de sus posibilidades.

• En la ventana derecha o al lado: sentido innato del ahorro y la gestión prudente de sus bienes.

• En la punta de la nariz: fuerte sensualidad, temperamento ardiente, gran necesidad de una fusión carnal y sentimental desbordante, pero también tendencia a dejarse llevar por sus deseos o amores.

 

En las mejillas

 

• En la mejilla izquierda: cambios voluntarios en la existencia que siempre serán un factor de evolución, y facultad innata para reponerse, salirse con la suya, sean cuales sean las circunstancias.

• En la mejilla derecha: destino irregular, inestabilidad en la actividad profesional, cambios importantes durante su vida en este campo.

• En el pómulo izquierdo: orgullo, presunción, tendencia a sobrestimar los medios de que dispone o sus capacidades, o incluso ausencia de conciencia y conocimiento de sí mismo.

• En el pómulo derecho: falta de confianza en sí mismo, tendencia a subestimar a los demás, carácter pesimista o fatalista, además de no ser objetivo consigo mismo.

 

En las orejas

 

• Cerca de la oreja izquierda o detrás: falta de escrúpulos, determinación secreta, segundas intenciones.

• Cerca de la oreja derecha o detrás: auténtica suerte y arte de saber disimular para conseguir sus objetivos, sobre todo si el lunar se encuentra tras la oreja.

 

Alrededor de la boca

 

• Sobre el labio superior: ausencia de timidez, tendencia a la charla, vida social inestable, a menudo decepcionante a causa de la falta de discreción.

• Bajo el labio inferior: carácter ingenuo, jovial, buen chico, pero es fácil tomarle el pelo o engañarle.

• En el extremo o en medio de la barbilla: carácter tozudo, rigidez intelectual y moral, pero también con una determinación más débil de lo que aparenta.

 

Interpretación de los lunares en el cuerpo del hombre

Lunares en la parte frontal del cuerpo

 

• Cerca del hombro izquierdo: falta de organización, continuidad y perseverancia en las empresas.

• Cerca del hombro derecho: sensibilidad muy femenina, para él las mujeres son valiosas aliadas en todos los campos.

• En el pecho izquierdo: hombre de gran corazón, entregado, de sentimientos nobles y generoso.

• En el pecho derecho: fuerte sensualidad, refinamiento, gusto por los juegos eróticos, los placeres, el bienestar, el buen vivir.

• Bajo el brazo izquierdo: traiciones, posible víctima de rumores si se muestra demasiado confiado, sobre todo en el marco social o familiar.

• Bajo el brazo derecho: tendencia a esconderse, falta de franqueza y confianza en sí mismo.

• A la altura del plexo: carácter autoritario, dominante, hombre respetado y temido que, por la misma razón, tiene pocos amigos y relaciones.

• Cerca del ombligo: gran deseo de seducir, de gustar a las mujeres, de amar y admirar y, del mismo modo, de ser amado y admirado.

• En el antebrazo izquierdo: hombre de carácter sutil, lleno de matices y de encanto, de sensualidad refinada, pero que a veces da demasiados rodeos para conseguir sus objetivos.

• En el antebrazo derecho: hombre impaciente, impulsivo, decidido a obtener lo que quiere, pero un poco primario o brusco en algunas ocasiones.

• En la mano izquierda: habilidad para relacionarse que favorecerá todas sus empresas.

• En la mano derecha: temperamento posesivo, carácter interesado, ambicioso, de gran avidez, dispuesto a satisfacer sus deseos.

• Encima o en la parte superior del muslo izquierdo: naturaleza sociable, le gustan las relaciones múltiples y variadas y esconde un espíritu profundo y elevadas aspiraciones.

• Encima o en la parte superior del muslo derecho: carácter sentimental, fiel, muestra gran voluntad de crear una unión estable.

• En el muslo izquierdo: carácter simpático, muy atractivo, encantador, un tanto superficial, pero siempre muy sincero y fiel en sus relaciones.

• En el muslo derecho: hombre con dificultad para expresar sus sentimientos y para hacerse querer.

• En la rodilla izquierda: humildad, pero con tendencia a subestimarse, y orgullo disimulado bajo cierta obsequiosidad o falsa modestia.

• En la rodilla derecha: mucha abnegación, carácter entregado a sus allegados, servicial, comprensivo, benévolo e indulgente.

• En el pie izquierdo: duda, carácter influenciable, tendencia a quedarse rezagado, falta de autonomía.

• En el pie derecho: carácter que da más importancia a las relaciones sociales y amistosas que a su vida sentimental.

 

Lunares en la parte dorsal del cuerpo

 

• En la nuca: carácter firme y decidido, auténtica fuerza de carácter capaz de volver a un hombre hermético frente a las influencias exteriores.

• En el hombro izquierdo: tendencia a meterse en los asuntos de los demás o asumir responsabilidades que no son de su incumbencia.

• En el hombro derecho: voluntad de sobresalir y de destacar en su entorno social, temperamento vivo y activo.

• En el omóplato izquierdo: naturaleza de tendencia a dramatizar, falta de objetividad, incapaz de juzgarse a sí mismo o tomar cierta distancia.

• En el omóplato derecho: hombre capaz de demostrar gran capacidad para discernir y que sólo se fía de su propio juicio.

• Entre los omóplatos: carácter lleno de buena voluntad, que no retrocede ante el esfuerzo, pero que peca de ingenuidad, entusiasmo o exceso de confianza.

• En medio de la espalda: gran sociabilidad, brillantez, necesidad de admiración y reconocimiento.

• En el coxis: hombre provisto de gran confianza en sí mismo, consciente de sus cualidades y posibilidades y que sabe perfectamente cómo aprovecharlas.

• En la nalga izquierda: temperamento apasionado e impaciente, deseos o impulsos a veces descontrolados.

• En la nalga derecha: temperamento muy sensual, dulce o pasivo, que necesita que le motiven para actuar.

• Cerca del codo izquierdo: flexibilidad, gran capacidad de adaptación, carácter oportunista.

• Cerca del codo derecho: falta de madurez, de flexibilidad, de espíritu de adaptación y rechazo del cambio.

• Bajo el antebrazo izquierdo: tendencia a sobrestimar sus posibilidades, falta de prudencia y de clarividencia.

• Bajo el antebrazo derecho: hombre que ama la lucha, la competición, la emulación, los riesgos, los desafíos.

• En la mano izquierda: naturaleza dispendiosa, le gusta lo fácil, sabe aprovechar las ocasiones, pero le falta previsión.

• En la mano derecha: sentido innato para el comercio, los beneficios y la economía, buenas predisposiciones para satisfacer sus deseos y ambiciones.

• Detrás del muslo izquierdo: templanza, moderación, mucha reflexión antes de actuar, carácter generoso, justo y recto.

• Detrás del muslo derecho: carácter complicado y desordenado, que actúa según sus impulsos, muchas veces confrontado a situaciones complejas.

• En la pantorrilla izquierda: hombre que no actúa sin pedir la opinión a los que le rodean, atento a las necesidades de los demás.

• En la pantorrilla derecha: hombre provisto de múltiples talentos, que se entrega a numerosas actividades, pero que debe tomar decisiones importantes con regularidad.

• En el talón izquierdo: carácter dubitativo e indeciso, deseo inconstante de independencia y tendencia a malgastar sus energías.

• En el talón derecho: carácter recto, franco, directo, optimista, hombre que mira hacia delante, decididamente orientado al futuro.

Algunos lunares complementarios

Según los hombres de la Antigüedad, el emplazamiento de los lunares con significado es tan variado que podría realizarse una obra entera dedicada a dicha compilación.

Estamos obligados, pues, a seleccionar los más característicos.

Si tienes algún lunar que no se corresponde con ninguno de los que te hemos presentado, no es que carezca de significado, ni tampoco que lo hayamos excluido.

Para ser lo más exhaustivos posible, te proponemos algunos significados complementarios de lunares, habituales en el rostro de una mujer o un hombre:

• En la raíz de la nariz: evolución de la personalidad lenta pero segura, así como de la situación que, con el tiempo, será próspera.

• En la comisura de los labios, a la derecha: persona que sabe disfrutar con intensidad de los pequeños placeres, gozar mucho de las pequeñas cosas y que, gracias a ello, no le faltará nada, ni desconocerá la felicidad.

• En la comisura de los labios, a la izquierda: capacidad de reprimir sus deseos, lucidez y sangre fría, sensualidad controlada.

• Bajo la barbilla, en la parte superior del cuello: gusto refinado, don para apreciar y diferenciar los sabores más raros.